Mucha música, mucha marcha, cubrimiento sobreexclusivo a la basura y poco fondo, como sucede siempre en Colombia. El país entero salió hoy con la camisa que sólo se usaba para lavar a buscar cámaras de noticieros para saludar a los del barrio sin saber los intereses para los que se usa su imagen.
“198 años de independencia”, una frase que refleja la falta de coherencia en la que vivimos. Hablamos de independencia precisamente cuando Gringolandia entra en recesión y los que perdemos somos nosotros, se supone que tampoco dependemos de Venezuela, después de que la ruptura de relaciones nos dejó sin petróleo. Nuestras leyes y la situación parapolítica de nuestro país demuestran que la libertad quedó extinguida y que la actualidad es sólo una pesadilla que tuvo Bolívar.
Vivimos en un país que se ha dejado tocar el corazón por el sentimiento patriótico, ver propagandas en las que la bandera de Colombia se agita con el viento produce alegría en las masas adictas al amarillismo telesivo, las palabras de Alvarito y la diplomacia que dice tener llenan de orgullo a millones de colombianos que ganan menos del mínimo y pasan por las situaciones más precarias, en este país el hambre y el cansancio se olvidan escuchando el himno nacional ¿en realidad es eso benéfico?
Colombianos trabajando duro para demostrar ‘berraquera’ y agradeciendo las migajas que caen de la mesa de la casa de Nariño, orgullosos de no descansar y repudiando a quienes lo hacen para disfrutar vivir, esclavos con cédulas de ciudadanía, animales nacidos en el planeta tierra pintados del tricolor de las cadenas que nos pusieron en la registraduría, pero supuestamente, independientes.
¿Que por qué no me voy si odio tanto este hueco? Sencillo: porque el desvalorizado peso colombiano baja, baja y nos hunde más en una pobreza que no nos da ni para soñar con irnos a un país peor. Además, droga como la de aquí no hay en ningún lado… adiós, compatriotas.
En algún parque, drogado y satisfecho, ventanas rojas, ropa desordenada y sin un desvalorizado peso colombiano. Un tipo pasa, algo me decía que no debí pedirle dinero pa’ ajustar el trago pero lo hice, y con un gesto de desprecio él responde “trabaje en vez de estar ahí tirado sin hacer nada”.
En un principio estoy de acuerdo en la sugerencia del trabajo, pero eso sí, que no venga a decirme que no estoy haciendo nada. En ese parque, en ese estado, en esa tranquilidad, estoy haciendo lo más importante y necesario para contribuir a esta sociedad adicta al olvido: imaginar. La imaginación es la única arma que tenemos los que nos creemos revolucionarios para luchar contra el morbo policiaco, la política burocrática, el estado paramilitar, la imaginación es lo único que nos mantiene vivos en medio de una cultura a la que el calificativo “medieval” le queda corto.
Los punkis, las drogas, el alcohol de farmacia, los ganchos de nodriza, la ropa sucia y los eructos son los únicos medios con los que los transeúntes recuerdan lo decadentes que siguen siendo. Somos humanos y no queda nada más de que avergonzarnos, los únicos seres vivos que sacrifican la naturaleza para aparentar estatus, los animales que más protocolo moral tienen para aparearse ¿un orgullo? nuestra inteligencia, sentido común, racionalismo y ciencia no sirven sino para llegar a la misma conclusión: tenemos una sola vida, muy corta, y la malgastamos por completo con complejos de moda, economía, política y poder… una brillante cabeza llena de química que al final se pudre en un ataúd.
Los decadentes somos el espejo que la sociedad tiene en el baño y en el que le molesta verse desnuda, nos encargamos de recordar que también es necesario expulsar desagradables flatulencias, que hay que ir al baño a sentarnos en bonitas piezas de cerámica a dejar el producto de un complejo proceso digestivo, que cuando hace calor y hacemos esfuerzo fisico nuestras axilas y pies huelen a humanidad. Somos torpes, hablamos estupideces, gritamos, eructamos, nos drogamos y autodosificamos mil cosas, tomamos alcohol antiséptico (con leche, azucar y café), vomitamos en las aceras si estamos muy locos y nuestros cuerpos disfrutan de todo eso.
Somos la escena de película de bajo presupuesto en la que esa hermosa protagonista tiene un orgasmo, en nuestras decadentes filas están formados grandes intelectuales que bombardean la ciencia con hechos y los argumentos con arte, puede usted, señor lector, escoger escritores, pintores, dibujantes, músicos, poetas, filósofos y sabios de la anarquía; puede seguirle pareciendo estúpido el sentido inexistente de muestra vida, pero algo sí es claro: nunca van a escasear los inconformes que estarán ahí para rellenar el tanque de la revolución con imaginación, con rebeldía, con persistencia…
Cada ofensa o mirada de terror a nuestra humanidad es un triunfo a nuestra lucha, cada insulto o calificativo lo hacen a un espejo que goza, y a decir verdad, puede que estemos demasiado drogados y no nos percatemos de sus consejos.
¿A dónde van los Yogures malos?
-A la Kumisaría.
A decir verdad, ya se hace tediosa tanta reconciliación entre Uribe y Chávez. Estamos en la etapa del prefijo ‘re’: re-elección, re-conciliación, re-ferendo, re-mamón todo esto. Mucho se dice que el odio hacia otras personas se basa en los errores nuestros que el otro nos refleja, y mirando desde ese punto los conflictos entre Hugo Chávez y Álvaro Uribe encontramos cosas interesantes: ambos son populistas, grandes negociantes, autoritarios, hijos de la Gran Colombia, manipuladores y lo más importante: a ambos les interesa perpetuarse en el poder por toda la eternidad.
Yo no creo en reconciliaciones de este tipo, ni en abrazos para las cámaras. Los dos presidentes se reunieron por casi tres horas, según dice el periódico de Álvaro Uribe El Tiempo “pudieron expresarse las molestias del uno con el otro, reconciliarse y relanzar la relación bilateral.”. Las frases que resaltan de cada uno son las siguientes:
La vida obliga a hacer el mayor de todos los esfuerzos: reflexionar sobre lo propio (Alvarito)
Él [Uribe] también me reclamó por la manera como lo traté en la parte personal, y yo le dije: Presidente, es que yo me sentía muy herido en lo personal. Pero bueno, punto y aparte (Huguito)
En la rueda de prensa, ambos -visiblemente hipócritas- hablaron de varios temas de la reunión, alardearon el uno del otro y de sí mismos, de lo bien que estaban sus países y demás. Ahora los problemas son dos: el primero, saber qué se traen entre manos este par de tipos; el segundo, que ya no nos vamos a aguantar las noticias hablando mal de Rafael Correa (presidente de Ecuador), que hoy manifestó que no hiba a reestablecer relaciones con el gobierno de Colombia.
Les dejo al final un par de artículos para que se desinformen. La imagen del día la proporcionó el mismo diablo cuando se enteró de la noticia:
Referencias:
Hugo Chávez y Álvaro Uribe dieron vuelta a la página de sus diferencias [El Tiempo]
Correa descarta reanudar relaciones con Bogotá tras gesto reconciliador de Uribe [El Nacional]
En exclusiva, nuestro equipo de periodistas tomaron las declaraciones que realizó Brasil en el cumpleaños número doscientos de la independencia de Colombia y Venezuela, a la que sorpresivamente, no asistió Colombia ¿las razones? una imagen dice más de mil palabras (clic sobre la imagen para ampliarla):
Que cosas… ¿no?
A continuación, Don Blog Pérez desata su agresividad punitiva.
Ese golpe contra la silla borracho en la noche, la entrega de notas de la universidad, la discusión, el mal día de trabajo, la sociedad… dan rabia ¿pero qué podemos hacer? aguantárnosla. Toda esa rabia se va almacenando en nuestra mirada hasta que aparece una denominada “gota que derrama el vaso”, y ¡zas! condenamos gota por derramar el vaso, no al vaso por estar tan lleno.
Eso se evidencia de variadas formas, hay que reconocer que en realidad la vida va acumulando peso en un bolso que llevamos a cuestas, y que de cuando en vez lo mejor es detenerse a sacar algunas cosas. Las formas de hacerlo son variadas: el deporte, las drogas, la televisión, el arte, los blogs y hasta algún incauto que haga méritos para merecer el desahogo. La televisión, por su parte, nos asegura que la mejor forma de sacar esa ira acumulada es con un moral-diarréico discurso en contra de la oposición y demás terroristas, o rezar por ellos.
En fin.. ponerse a decir todas las formas de expulsar la rabia sería una tarea que no terminaríamos de revisar, por lo que vale la pena fijarse en las formas de canalizar esa energía por medio de la televisión, los diarios, la radio y demás instrumentos de la comunicación.
Lo más lógico es que si usted lleva toda una tarde viendo programas de cocina algo de hambre le va a dar, el poder de la sugestión es impresionante y los medios de comunicación son demasiado sugestivos, cada segundo, cada palabra bombardea argumentos, las risas y gestos de quienes presentan las noticias ya dicen más que la noticia en sí.
Agresividad punitiva, hacerle mal al otro por algo. Llamarla venganza es muy agresivo, justicia es muy utópico, maquiavélico es realista y llamarla Alvaro Uribe es muy político. Como humanos que somos, nos hacemos llamar sabios por inventar la palabra “ira”, “odio”, “violencia”, “maldad” y sólo esas no nos bastan para escribir lo que hacemos con la naturaleza, los demás y uno mismo: somos vallas publicitarias a la espera de formas de desatar la ira que nos hemos creado nosotros mismos y lo mejor de todo: no nos importa.
Si este texto le produce rabia -sea por motivos políticos, morales, científicos y demás-, puede desatar su agresividad punitiva contra el autor haciendo uso de los comentarios. Adios.
Me llegó hoy por e-mail, me parece interesante compartirlo con ustedes.
MAESTRO DE PRIMARIA:
‘Porque quería llegar al otro lado’.
PROFESOR DE SECUNDARIA:
‘Aunque se lo explique, queridas bestias, no podrán entenderlo’.
PROFESOR DE FACULTAD
‘Para saber por qué el pollo cruzó la carretera (tema que se incluirá en el parcial de mañana) lean los apuntes desde la página 2 a la 3050′.
PLATÓN
Por su bien. Al otro lado de la carretera se encuentra la verdad.
ARISTÓTELES
Está en la naturaleza del pollo el cruzar las carreteras.
KARL MARX
Era históricamente inevitable.
CAPITAN JAMES T. KIRK
Para llegar adonde ningún otro pollo había llegado antes.
HIPÓCRATES
Ha cruzado la carretera por culpa de un exceso de secreciones en el páncreas.
MARTIN LUTHER KING JR
He tenido un sueño donde todos los pollos eran libres de cruzar una carretera sin tener que justificar sus actos.
MOISÉS
Y Dios descendió del paraíso y le dijo al pollo: ‘cruza la carretera’. Y el pollo cruzó y Él vio que esto era bueno.
RICHARD M. NIXON
El pollo no cruzó la carretera, repito, el pollo no cruzó nunca la carretera.
NICOLÁS MAQUIAVELO
Lo importante es que el pollo cruzó la carretera. ¿A quién importa el por qué? Solamente el fin de atravesar la carretera ya justifica cualquier motivo que hubiera tenido.
SIGMUND FREUD
El hecho de que te preocupe por qué el pollo cruzó la carretera ya revela tu fuerte sentimiento de inseguridad sexual latente.
BILL GATES
Precisamente acabamos de terminar el nuevo programa ‘OfficePollo2003′ que además de cruzar las carreteras, será capaz de incubar huevos, archivar los documentos importantes , etc…
BUDA
Preguntarse tal cosa (por qué el pollo cruzó la carretera) es renegar de tu propia naturaleza de pollo.
GALILEO
Y sin embargo, cruza.
LA IGLESIA DE LA CIENCIOLOGIA
La razón está en vosotros, pero no la conocéis todavía. Mediante un módico pago de $ 1.500, más el alquiler de un detector de mentiras, le haremos un análisis psicológico que nos permitirá descubrir la razón.
BILL CLINTON
Juro sobre la constitución que no ha pasado nada entre el pollo y yo.
NEO (Matrix):
‘El pollo no existe’.
EINSTEIN
El hecho de que sea el pollo el que cruce la carretera o que sea la carretera la que se mueva bajo el pollo dependerá del triedro en el que proyectemos el movimiento.
ZEN
El pollo puede cruzar la carretera en vano, sólo el Maestro conoce el ruido de su sombra detrás de la pared.
STALIN
Hay que fusilar al pollo inmediatamente, y también a los testigos de la escena y a 10 personas más escogidas al azar por no haber impedido este acto subversivo.
GEORGE W. BUSH
El hecho de que el pollo haya cruzado la carretera a pesar de las resoluciones de la ONU representa un grave ataque a la democracia, la justicia y la libertad. Esto prueba sin ninguna duda que teníamos que haber bombardeado esta carretera hace tiempo. Con el objetivo de garantizar la paz en esa región, y para evitar que los valores que defendemos sean otra vez atacados por este tipo de pollos terroristas, el gobierno de los Estados Unidos de América ha
decidido enviar 17 porta aviones, 46 destructores y 154 fragatas, con el apoyo desde tierra de 243.000 soldados de infantería y por el aire de 846 bombarderos, que tendrán por misión, en nombre de la libertad y de la democracia, el eliminar todo asomo de vida en los gallineros a 5.000 Km. a la redonda, y después, asegurarse con unos disparos de misiles muy precisos de que todo lo que parezca de lejos o de cerca un gallinero sea reducido a un montón de cenizas y no pueda nunca más desafiar a nuestra acción con su arrogancia. Hemos decidido también que después, este país será generosamente dirigido por nuestro gobierno, que reconstruirá gallineros según las normas vigentes de seguridad, poniendo a su frente a un gallo elegido democráticamente por el embajador de los USA. Para financiar todas estas reconstrucciones, nos conformaremos con el control absoluto de toda la producción de cereales de la región durante 30 años, sabiendo que los habitantes locales se beneficiaran de una tarifa
preferente sobre una parte de la producción, a cambio de su total cooperación. En este nuevo país de justicia, paz y libertad, podemos asegurarles que nunca más un pollo intentará cruzar una carretera, por la simple razón que no habrá más carreteras y que los pollos no tendrán patas. Que Dios bendiga a América.
ALVARO URIBE
Nuestro ministro de defensa ya nos ha puesto al tanto de la situación de este pollo subversivo que esta atentando contra la seguridad democrática en las carreteras de nuestra patria. Por esta razón hemos convocado nuevamente al pueblo a salir a las calles, para decirle a la comunidad nacional e internacional que somos más de un millón de voces contra el terrorismo emplumado. Afortunadamente contamos con el apoyo irrestricto de los EEUU quienes se han solidarizado con nuestra magra situación. Hemos decidido cercar a todos los pollos que se atrevan a cruzar las carreteras sin autorización. Sin embargo, si esta situación no mejora estoy dispuesto a sacrificarme por la patria en una nueva reelección; óiganme bien, y esto lo hago únicamente en aras de evitar una hecatombe de semejantes proporciones.
“Inteligencia militar son dos términos contrapuestos” (Groucho Marx).
Ya son tres días los que llevan Caracol y RCN mostrando a Íngrid Betancourt como primicia política. Desde que se bajó del avión hasta sus entradas al baño las han registrado y a partir de cada palabra pronunciada sacan una serie de reflexiones que elogian al dictador Uribe y que repiten en cada edición noticiosa y hasta en propagandas.
La operación militar, sinceramente no me convence. Quizá sea la exhaustiva desconfianza que tengo hacia el gobierno colombiano y especialmente al ejército, pero el engaño a las FARC y la ‘reducción’ que hicieron a los guerrilleros que custodiaban los secuestrados son demasiado cuestionables para ser reales. En el video de la operación, que apareció apenas al tercer día no aparece el momento de dicha reducción o algo similar. Según dice el mismo ejército, la operación estaba planeada para durar 8 minutos y duró 27, pero el video dura sólo 3 minutos y algo más ¿no sería lógico que durara casi media hora? Por otra parte, para cuando se presentó oficialmente el video ya éste estaba editado -mal editado pero editado- por las fuerzas militares ¿acaso hay algo para esconder?
Otra cosa que aún no tengo clara es qué pasó entre Uribe y la corte constitucional. Precisamente cuando más jodidas estaban las cosas, cuando la imágen del presidente estaba comenzando a rozar el suelo -sí, más- aparece lo de íngrid y los medios comienzan a aumentar la popularidad de Alvarito. ¿Y los demás problemas? no importan, los secuestrados salieron.
En lo personal, me parece que una persona que lleva secuestrada tantos años merece por lo menos un descanso, pero desde que bajó del avión la asediaron periodistas, cámaras, presidentes, militares e inmensas comisiones de aplausos que no se saciaron hasta no ver que derramara lágrimas de alegria, la morbosa necesidad de chisme de los colombianos se sació con unos tantos liberados ¿pero el resto qué? ¿también van a sacarlos de a poquitos?
Es obvio que después de los testimonios de Íngrid el acuerdo humanitario o cualquier forma de sacar el resto se hace más necesaria, queremos menos propaganda política mostrando y repitiendo y repitiendo a íngrid, queremos saber qué se va a hacer para que los más de 600 que siguen en la selva salgan, y eso no se va a lograr con bromas a la guerrilla, sino con política, con debate, con negociación. Haber si para eso usan a Íngrid, no para propaganda política y ganar votos manipulando sentimientos.
Algo bastante requerido en ambientes universitarios, enfocados al conocimiento científico y en los que se pretende construir ciencia, es la argumentación. A partir de ella, el estudiante o profesor demuestra que no es un baboso que habla por hablar y que ya otra persona que creemos más inteligente y que en adelante denominaremos como ‘teórico’ ya dijo lo que nosotros decimos.
¿Cómo es el proceso de argumentación? sencillo: usted va a una biblioteca, busca en el catálogo libros que tengan algo que ver con lo que usted dice, busca un aparte del texto que le convenga a su afirmación y la reproduce con una nota al pié que sirve como prueba de que lo dicho por usted es cierto. Aquí va entonces la pregunta: ¿nuestra opinión es tan poco válida que necesita ser reforzada con la de otro? pues para el entorno científico-riguroso es así.
Por mi parte, considero que la ciencia se basa en la percepción, en rebuscar palabras que sean acordes a lo que queremos expresar y den a entender al lector una forma de ver las cosas, no tiene rigurosidad alguna citar a un autor, copiar una parte de algún texto sin siquiera leerlo completo y con eso demostrar que somos científicos, que el conocimiento que producimos posee valor aunque esté basado simplemente en nuestra forma de ver las cosas y sustentado en nada más que la percepción.
Si desconocemos el conocimiento que no está argumentado, nunca podremos identificar el ’sexto sentido materno’, la sabiduría indígena, los saberes de nuestros abuelos y padres que no estudiaron una carrera universitaria, la forma en la que siembra un campesino y todos estos orgasmos epistemológicos que no requieren ser argumentados. Pondremos el ejemplo del campesino que cultiva papa: él no necesita ser biólogo, tegnólogo del SENA ni nada similar para saber cuándo siembra, cómo abonar las plantas, cómo combatir las plagas y el momento preciso para cosecharlas. Él sólo lo hace, luego llega un ‘teórico’, estudia lo que el campesino hace, lo escribe en un libro y a partir de él otros estudian y se ganan un sueldo muy generoso a comparación de lo que gana el campesino vendiendo sus productos.
El entorno científico está lleno de seudointelectuales que no dan el valor que merece al conocimiento bruto, aquél que ha sido convertido en ciencia para ser reproducido a gran escala y hacerlo productivo al capitalismo. Argumentar es asumir que la opinión y percepción propias no poseen más carácter que de la subjetividad, una palabra detestada por aquellas personas que consideran que se puede llegar a ser completamente objetivo: dejar la subjetividad de lado y escribir sin adjetivos, salirse de la subjetividad, salirse de la percepción, salirse de uno mismo.
La objetividad no es más que la utopía científica, despreciar el conocimiento propio y acoplarlo a lo que la ciencia ya tiene dictaminado ¿Gonzalo Arango no era científico? ¿William Shakespeare no era científico? ¿Yo no soy sientífico? ¿Por qué, si todos expresamos nuestro conocimiento de diversas formas? es cuando entra a jugar otro factor: el arte. El arte para la ciencia no es más que una construcción subjetiva de la realidad, para mí algo más científico que lo que lace un estudiante de maestría en una biblioteca. Tomás Carrasquilla decía que la educación era separar al individuo de la realidad, meterlo en una universidad y ponerlo a estudiar esa realidad de la que está siendo separado ¿esa afirmación no es algo científico? no, porque hace parte de un texto literario y es visto como arte: si cito eso en una tesis lo más seguro es que la universidad se burle de mí con un cero.
En fin… estos son mis argumentos contra la argumentación, un texto en el que me desgasté sin necesidad, porque la mejor forma de ahorrarme el trabajo es simplemente decir “no creo en la argumentación” sin más. Pero me tomo el trabajo de extenderme para que a algún seudocientífico no se le dé por llamar a esto atajismo, mediocridad o facilismo, pues por más que me refuten para mí esto es ciencia y para acabar de meter el dedo en la llaga científica, ahora yo soy un teórico intelectual científico.
Más exactamente, era una burra. Hace unas pocas horas estaba en un parque al que habitualmente asistimos los consumidores de drogas del pueblo, y casualmente, mis amigos y yo nos ubicamos cerca. Nos percatamos de la belleza del jumento, una mirada noble, filosófica e intimidante: una burra de esas que no se ven todos los días. Comenzó el insumo de sustancias y la burra cambiaba magníficamente a una tonalidad rosada, y al más mínimo descuido de nuestra parte soltaba una muy cuidada flatulencia que sonaba con perfecta armonía.
Yo me levanté de mi puesto para orinar en un árbol cercano, y cuando subí el cierre del pantalón sorpresivamente ví como el animal atacaba a mis amigos: se abalanzó sobre uno de ellos y mordió su cabellera hasta dejarlo calvo. Cuando otra amiga saltó sobre la burra en defensa del calvo ella saltó y girando como en Matrix le propinó un pezuñazo en la cara y la envió contra el árbol que yo recién había orinado. Fue el momento que dispuse para entrar en acción, y cuando corrí hacia ella giró sorpresivamente y soltó una de sus flatulencias que -como un gas lacrimógeno- generó un profundo ardor en mis ojos, nariz y garganta. Éramos tres victimas de un onagro que nos miraba fijamente y con rabia, abría sus patas delanteras, agachaba su cabeza y a todo volumen nos hacía “Muuuuuuuuuuuuuuu” (si, Mu).

Ante tal situación, tuvimos que utilizar métodos fuertes: tomé en mi mano un poco de marihuana, al igual que mis amigos, y saltamos todos a la batalla de vida o muerte. El asno se abalanzó sobre nosotros y todos arrojamos la hierba a la misma vez dentro del hocico del monstruo, nos arrojamos al suelo y corrimos detrás del árbol recién regado. La burra soltó otra flatulencia que llenó de humo todo el parque, impidiendo nuestra visibilidad, saltó nuevamente pero ésta vez como Gokú el de Dragon Ball, giró en el aire y soltó otro super-pedo sobre el parque: nosotros, a punto de morir, no podíamos contener más la respiración. Fué en ese momento cuando nuestro ataque tuvo su efecto retrasado y la burra bajó del aire lentamente, ahora con un par de alitas pequeñas que le ayudaban a planear con suavidad y perfección.
Los pedos no terminaban, ahora de color verde y con un olor más familiar. Salimos de nuestro escondite a respirar un poco de aire puro -después regresamos al parque, por supuesto- y cuando el humo se disipó la burra yacía en una manga recostada en la hierba fumandose un porrito. Cuando pregunté de dónde había sacado la burra el porro, mi amigo notó que mi mochila estaba sobre el suelo con todas mis cosas regadas y después de el combate que habíamos lidiado nadie estaba dispuesto a arrebatarle el cigarrillo mágico al animal. Fue entoces como mi amiga se acercó a la burra y cariñosamente le dijo “Hola, ¿nos das los ploncitos?”, a lo que la burra asintió y sentados junto a ella disfrutamos el porrito todos.
Después de todo, la burra se fue y nos dejó en el parque… ¿a dónde fue? no sé, cuando nos despertamos estabamos todos en la inspección de policía supuestamente por porte de drogas y por pelear en el espacio público. Para mí que esa puta burra nos denunció.





