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Que pena de muerte

Que pena de muerte

“Luis Santiago”, un nombre que ha puesto a marchar medio Colombia y que le ha arrancado lágrimas a más de uno. Este nombre corresponde -o correspondía- a un niño de once meses de existencia que el pasado 15 de septiembre desapareció de su casa, y como suele suceder en nuestro país, no volvió. Por supuesto, su madre fue a las instalaciones de algún canal de televisión y presentó su caso a algún periodista desempleado de esos que abundan, éste visionó que allí había una mina de oro sensacionalista y no dudó en salir (cámara en mano) a “denunciar este atropello”.

Los noticieros no dudaron en mostrar la foto del infante, gateando en una cama, gracias a sus características fisiológicas fue apodado como ‘el niño de los ojos grandes’. Se hablaba de que había sido secuestrado y la policía en su ánimo por conquistar corazones despistados repartía volantes en autobuses, taxis y aceras. Todo muy bonito hasta que una mañana el niño apareció muerto, se supo entonces que había sido el padre quien había pagado por el rapto y posterior asesinato del chiquilín. El escándalo fue impresionante, el cubrimiento noticioso comenzó desde el hallazgo del cadáver hasta la misa de defunción, se mostraron marchas, pancartas, testimonios de monjas, sacerdotes, ministros, alcaldes, viejitas rezanderas, señores indignados y no dudaron en enviar la periodista más moralista a realizar el cubrimiento especial del asunto.

Alvarito no desaprovechó la oportunidad para utilizar su populismo de cajón y arremeter contra los crímenes a los niños, para dirigirse a los responsables con los términos de siempre: “delincuentes, bandidos que hay que atacar con toda severidá’”. Y entonces comenzó la publicidad para la nueva moda en política colombiana: reformas constitucionales. Ahora la propuesta es que a los violadores y criminales que atenten contra los niños se les castigue con pena de muerte o cadena perpetua, y como la constitución no permite que esas atrocidades se hagan, se comenzó a repartir un formato para que la gente firme y apruebe tales estupideces.

Un reflejo de Colombia

Un reflejo de Colombia

Severidad, la palabra más usada por el presidente y los colombianos, severidad que huele a brutalidad, a sangre, a rabia, a sed de venganza. ¿Qué gana un país con asesinar a quienes infringen la ley? ésta nueva campaña demuestra lo que ya habíamos visto en marchas como la del 4 de marzo de éste año, lo que Nicolás Maquiavelo decía en su libro “El Príncipe”: la mejor forma de manipular la masa es mostrándole un enemigo común, y hacerles creer que está siendo combatido; como pasa con las FARC, como pasa en éste caso y como pasa son los estudiantes universitarios. Es aprovechar el sensacionalismo y el dolor nacional para condenar a muerte a quienes no hacen lo que todo el mundo hace, y recuerdo las palabras de Gonzalo Arango cuando decía “¿Por qué Colombia en lugar de asesinar a sus hijos no los hace dignos de vivir?”.

La solución como siempre es la muerte, como los paramilitares, como el ejército. Es más fácil aplicar una inyección letal o sentar en una silla eléctrica a un condenado que convencerlo de que puede gozar su vida sin afectar a los demás, es facilismo, pensar implica trabajo y firmar una hoja para apoyar la muerte tarda menos tiempo, es triste cuando el cerebro deja de reflexionar para mecanizar el proceso de firmar con sangre.

No es falta de sentimientos, no es frialdad, es la costumbre. Todos los días mueren niños en Colombia, por hambre, por masacres paramilitares, por trabajos forzados, por causas desconocidas y en lo único que difieren estos casos con el de Luis Santiago es que quedan en el olvido. Colombia llora la muerte de un niño como si no fuera algo de todos los días, como si ésta fuera una noticia extraordinaria que sucede de cuando en vez. La solución es firmar para combatir el crimen con más crimen, para entrar al círculo vicioso ¿para qué avalar la cadena perpetua si ya la estamos viviendo?

Y que con mi firma, no cuenten.

Flyer de invitación

Flyer de invitación

Por estos días Medellín se encuentra en la Feria del libro, por allá en el Jardín botánico. Cuando me enteré del evento, mi cabeza recordó una fantástica idea que nació en el Frasoducto, vale aclarar que los créditos ideológicos vienen de la cabeza de Quime Atópica Videosa, que dijo en aquél entonces:

“Me han dado ganas de quemar 100 copias de “Quién se ha llevado mi queso” en un satánico ritual en el que los fatalistas de mierda bailaremos por horas.

Saludos…”

Leí el comentario al día siguiente de ser publicado, mis ojos disminuyeron su tamaño a la mitad, entrecerrándose. Mis pupilas se movieron juntas hacia el lado izquierdo y una leve sonrisa escapó de mi boca. Por unos cortos segundos imaginé cientos de personas bailando alrededor de una hoguera gigante frente a la Casa de Nariño. Las palabras “quema” y “pública” juntas siempre dejan un buen sabor en la boca, la imaginación comienza a volar y entonces giro mi cabeza hacia el estante de los libros.

Entre los libros que me obligaron a leer en secundaria, los que lee mi mamá y unos que me he robado a lo largo de toda la vida hay con qué comenzar a encender la hoguera, estoy seguro que entre Walter Riso, el padre Gallo, algunas novelas, una biblia, un ‘devocionario católico’ y algo de literatura moralista se puede lograr una ‘buena brasa’. Mi papá se compromete a regalarme un poco de gasolina de tractomula, Quime Atópica Videosa pone cien ejemplares de “Quién se ha llevado mi queso”, Camilurmu dice que llevará algunos libros de Gabriel García Marquez, Blueandtanit me contaba hace poco que posee una extensa y malévola lista de libros para quemar, Gurzaf no dudará en llevar el ejemplar que compró de la biblia divocasta, Daniosmo puede robarse algunos libros de la biblioteca del colegio. Yo supongo que con eso tenemos para mantener el fuego mientras más personas se suman al plan.

Quedan pendientes varias cosas: es fundamental conseguir una biblia de esas que tienen un papel muy delgado porque sirve para pegar los porros, alcohol que no sea muy combustible pero que emborrache, numerosas cantidades de cigarrillos y carne para ahumar ‘al papiro‘. También es necesario fijar una fecha concreta para el magno evento, y un lugar que sea equitativo teniendo en cuenta nuestra ubicación espacial geográfica. Hacemos un llamado urgente a aquellas personas que posean Facebook para que realicen el respectivo grupo que se llamará “Un millón de ratones de biblioteca”, o bueno, que se llame como quieran.

Quien desee añadirse al evento, es cordialmente bienvenido. Lo único que debe hacer es dar aviso a través de los comentarios, con los libros que pueda contribuir, y por supuesto, toda recomendación para el ritual es anticipadamente agradecida.

Otra cosa que pensaba es ¿qué vamos a hacer con los policías que lleguen? ¿los echamos a la hoguera?

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Autor: Gonzalo Arango

Si, es Gonzalo arango

Hoy Don Blog Pérez quiere compartirles un texto a todos nuestros hermanos, especialmente aquellos de la iglesia católica, apostólica y romana -y vaya romana-. Autoría del poeta y filósofo antioqueño Gonzalo Arango. Fue gracias a éste manifiesto que Gonzalo Arango permaneció varios meses en alguna sucia cárcel paisa, donde escribió el libro “Memorias de un presidiario Nadaísta”. Y dice…

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¿Nota usted la diferencia?

¿Nota usted la diferencia?

La palabra “silenciador”, según la Gonorreal Academia de la Lengua Española se refiere a un “Dispositivo que se acopla al cañón de algunas armas de fuego, para amortiguar el ruido”, y hoy se adoptó una nueva acepción al término: “Gobernación del Huila”. ¿Por qué? resulta que los integrantes del Proyecto de comunicación Escuela Superior de Neiva -a falta de mejores recursos para conectarse a Internet-, blogueaban desde la Biblioteca Departamental Olegario Rivera. Hace poco en la biblioteca se bloquearon las plataformas “Blogger” y “WordPress”, razón por la cual los integrantes de la ESN se quedaron sin cibervida gratuita y se han visto obligados a publicar desde cibercafés.

Los motivos del bloqueo al parecer son desconocidos. El profesor José Alberto Rincón manifestó que según la administración de la biblioteca el bloqueo se debe a causas de “seguridad”, además de ser una orden de la Gobernación del Huila, encabezada por el “doctor” Luis Jorge Sánchez. Y como si no fuera suficiente, cuando busqué sobre este señor en Google me ha salido ESTA BARBARIDAD. Se escribió entonces una carta a la gobernación para esclarecer los motivos del bloqueo, la pongo a continuación:

Señor
Dr. LUIS JORGE SANCHEZ
Gobernador
DEPARTAMENTO DEL HUILA, Colombia.

Referencia: artículo 23 de la Constitución Nacional

Cordial saludo,
El Proyecto de Formación Docente de la Escuela Normal Superior de Neiva tiene su énfasis en tecnología e informática, así los maestros en formación tienen la tarea de adquirir y desarrollar habilidades en el conocimiento y manejo de las Tics como herramienta y espacio de discusión pedagógica.

Al no contar con los medios y a petición nuestra la Coordinadora de la Biblioteca Departamental Olegario Rivera puso a disposición la sala de informática con sus trece computadores los días jueves en la jornada de la tarde. Así se dio desde el mes de junio del presente año, hasta el día 21 de agosto cuando nos vimos sorprendidos con el bloqueo de las plataformas Blogger y WordPress, desde donde elaboramos nuestros blogs: http://wwwcomunicacionnormalneiva.blogspot.com. Al solicitar explicaciones el ingeniero de la sala explicó que esa decisión de bloqueo era una determinación del gobierno departamental.

En atención a la referencia solicito la explicación de los motivos del bloqueo de las plataformas Blogger, WordPress hecho que afecta el proceso de formación para la libre expresión, la construcción de ciudadanía, el libre acceso a la información y a la cultura, al encuentro y diálogo con el mundo global.

Atentamente,
JOSE ALBERTO RINCON TRUJILLO
cc.12′227.788 de Pitalito
Docente
AREA DE COMUNICACIÓN
ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE NEIVA

En el blog “Ojo al texto“, desde donde inicia la campaña, se propone lo siquiente para quienes desean añadirse a ella:

“(…) Mi sugerencia es que agreguemos como tag o categoría BibliotecaLibre de tal forma podremos ubicar a todos los que se unen a la campaña en Google y en Technorati (…)”.

Para quienes desean informarse un poco más sobre este asunto, pueden visitar este post, en el que se habla más profundamente del tema. Si alguien desea apoyar la libre expresión y rechazar el bloqueo de los blogs huilenses, puede copi-pegar la carta y hablar de la situación. También pueden avisar en los comentarios o en este blog que se van a unir a la campaña, para que se vaya haciendo una lista con los que apoyan la iniciativa.

Bueno, ta’ luego.

El aerosol es uno de los mejores medios para gritar de cuando en vez alguna barbaridad. Yo me confieso culpable de salir por las calles del municipio en que vivo a las tres de la mañana, acompañado de dos amigos, una chaqueta, gorra, mochila y aerosoles, a pintar cosas por ahí. Es un placer ver luego a los transeúntes leyendo y a una que otra señora lavando las paredes, y sufro de admiración por las personas que hacen éste tipo de arte.

Hace pocos días, ví en El blog del Incógnito un post llamado “La voz de la calle“, en el que Don Incógnito mostró varios graffitis que habían por su barrio. Yo decidí copiarle la idea y hoy tomé unas fotos de unas pintas en esténcil que han hecho los estudiantes de la Universidad de Antioquia. Y son verdaderas obras de arte, por eso se las dejo a continuación. Ojalá les gusten, gracias a Incógnito por la idea.

Por si no lo sabía…

En la que salen Santos y Uribe, Santos le está dando un “pase” o “lance” de cocaína a Uribe. Por otra parte, “kolino” es una forma de decir “fumao” o como lo dicen los policías, “enmariguana’o”.

(Ahhhhhh con razón.)

Construir una mentira es semánticamente sencillo: basta con tomar cualquier palabra y añadirle la terminación “ismo”. Muchos son los ejemplos que podríamos dar de esta regla -uribismo, conservatismo, cristianismo- pero para no extendernos en algo que no es nuestro objetivo nos vamos a limitar a sólo una de éstas palabras: el terrorismo. Según la Real Academia Española, ésta mentira en particular significa “Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.”.

Ahora viene la pregunta ¿para qué quiere uno infundir terror? y haremos uso de una analogía para explicar el hecho: son las cinco de la mañana y suena el despertador, de inmediato usted estira la mano, lo apaga y se lleva las manos a los ojos para quitarse las lagañas: a partir de ese momento usted se considera “despierto”. Algo similar propone el terrorismo, cuando una bomba explota la gente se lleva las manos a la cabeza y se considera “alarmada”, pues mañana la bomba puede estallar en su casa.

Difundir terror es como pasar un molinillo sobre una masa, quizá por eso digan que el terrorismo hace que la masa sea más sensible y fácil de manipular. Sin embargo, los únicos terroristas que hay en Colombia no son las FARC. Ayer una señora le decía a su hijo que si no se manejaba bien el “niño Jesús” no le hiba a traer regalos en diciembre y eso ya es infundir terror, y según las leyes internacionales esa señora debe ser enjuiciada y encarcelada por delincuente.

Álvaro Uribe es otro terrorista y las razones abundan para hacer esa afirmación, sólo con verle la cara ya da miedo, y en sus discursos influye tanto terror a la oposición que se merece una extradición a gringolandia. Si vamos a excusarnos en el terrorismo, tenemos que reconocer que todos día a día cometemos un sinnúmero de acciones de este tipo y que una condena nos quedaría corta, lo que no me termina de gustar es que sólo se reconozca como terrorismo cuando alguien lo hace en contra del gobierno, otro uso incorrecto del término es cuando alguien apoya el terrorismo: no es un terrorista en éste caso, pues si a esas vamos la selección Colombia tiene millones de jugadores.

Como no falta el que diga que este texto y su autor somos terroristas, voy a encargarme de una vez de que eso sea cierto: ¡bú!

El veinte de julio escribí un post sobre la supuesta independencia de Colombia, entre los comentarios me llamó bastante la atención uno de Lully, del blog Reflexiones al desnudo que decía lo siguiente:

“Te cuento algo que estoy pensando:
Uribe Vélez está esperando a ver quién gana la presidencia de estados Unidos para resolver:

1. Su reelección.
2. Su presencia en la OEA u otro puesto por esos lados.”

El asunto me quedó sonando bastante, lo comenté con algunos de mis amigos y las reacciones fueron variadas: algunos estuvieron de acuerdo, otros partieron de esa afirmación para predecir cosas peores, no faltó uno que otro que opinaba que era una tesis “exagerada” y que la oposición era demasiado “prevenida y paranóica”. En parte estoy de acuerdo con todos, y hoy en mi revisión noticiosa encontré un artículo en El Espectador que trata el tema de la reelección.

El asunto es que hoy la gente del Partido de la Ultraderecha con el pretexto de un desayuno le llevaron a Alvarito cinco millones de firmas falsificadas que supuestamente significan que cuarenta y pico millones de colombianos lo queremos otra vez en el poder. Resultó que uno de los senadores le preguntó a Uribe qué opinaba del asunto de la reelección, la respuesta fue la siguiente:

“(…) Es bueno que comiencen a mirar a los lados, otras posibilidades, otros liderazgos. En nuestro partido hay gente valiosa, tenemos a dos ministros (Juan Manuel Santos, de Defensa, y Óscar Iván Zuluaga, de Hacienda), quienes han hecho una gran labor”

Alvaro Uribe se ha destacado en público como un hombre de respuestas ambiguas y sorpresivas, en ésta ocasión no fue distinto: como suele suceder no dijo nada interesante, pero no dejó nada por fuera. Eso sí, no dudó en lanzar dos personajes que se sabe que seguirán con el mismo régimen, pues a Alvarito no le conviene quemarse tanto en elecciones. En este punto el lector se preguntará ¿pero hasta aquí qué tienen que ver las elecciones en gringolandia? yo responderé que no se apresure y que lea lo siguiente:

“(…) En el desayuno, el Presidente habló de que aproximadamente en unos tres o cuatro meses el país conocerá dicha decisión. Según el representante Eduardo Crissien, “dijo que máximo en diciembre va a pronunciarse”. Y hasta allí llegó el asunto. No se habló más de reelección y el desayuno prosiguió con otros temas.”

Todos sabemos que las votaciones para la presidencia del mundo de gringolandia son en el mes de noviembre, no resulta muy difícil confirmar entonces lo que profetizaba Lully en su comentario. Si tenemos en cuenta que Obama es quien más parece perfilarse como ganador (o por lo menos los medios lo muestran más que a Mc Cain), todo parece indicar que Uribe no se lanzará en el 2010. Ojo, no estoy haciendo más que suponer basándome en suposiciones, pero éste gobierno ya lleva tanto tiempo haciendo de las suyas que uno termina aprendiendo a predecirlo más fácilmente.

¿las conclusiones? de mi parte, resalto dos: la primera es que Alvarito puede sorprendernos en diciembre con otro truco populista como los que acostumbra utilizar, la segunda es que tras el telón mediático que cubre los ojos colombianos ya está preparada toda la payasada que Uribe necesitará para postularse o colocar a quien desee en su puesto. Seguramente a partir del 2010 vengan otros cuatro años con otro dictador distinto. Ahora mi pregunta es, ¿qué conclusiones pueden sacar ustedes?

¿Y qué pasa si no queda?

¿Y qué pasa si no queda?

Medalla olimpica

Medalla olímpica

"Ya quisiera yo estar por allá... imagínese cuanto doping"

Los juegos olímpicos han sido un gran orgullo para la población de Beijing, eventos majestuosos de inauguración abrieron un evento que los medios de comunicación han cubierto con una deliciosa crema de hastío olímpico en los noticieros y demás basura de su programación. Los chinos construyeron escenarios que reflejan la milenaria sabiduría arquitectónica que poseen, robots que dan la bienvenida en los aeropuertos, seguridad total antiterrotista y demás ‘lujos’ se han dado en ésta ocasión los organizadores, que modelaron a Beijing para hacer de ella el nido de pájaros de esta olimpiada.

“Los de Pekín van a ser los Juegos más caros de la historia del
Olimpismo, según estimaciones que oscilan entre 20.000 y 40.000
millones de dólares y a falta de cifras definitivas sobre las que los
funcionarios chinos mantienen un silencio pétreo.

La estimación más alta, de 41.442 millones de dólares (26.252 millones de euros), fue
confirmada hoy a Efe por el grupo de expertos de la Asociación de
Investigación Olímpica de Pekín (…)” -1-

Todo el recorrido de la antorcha olímpica fue seguida por los Tibetanos, que han intentado de todas las maneras posibles aprovechar las cámaras que periodistas de todo el mundo habían llevado. Ésta era la oportunidad que el Tíbet estaba esperando para decirle al mundo que las cosas no son del todo bonitas, y ésto opina Robert Barnett, el director del Programa de Estudios Tibetanos Contemporáneos de la Universidad de Columbia:

“Los líderes tibetanos exiliados abandonaron el
llamado por la independencia hace más de veinte años, sólo están
pidiendo la autonomía. Eso significaría asumir el  control local de la
economía, la cultura y la religión, y relajar el manejo de  defensa y
asuntos exteriores a Beijing. Los chinos podrían fácilmente hacerles
varias concesiones sin considerar la autonomía, pero  no lo han hecho,
quizás por el miedo de que ceder pueda animar a otras peticiones.” -2-

Por supuesto, los Tibetanos han sido callados de la misma forma en la que el gobierno calla aquí a estudiantes universitarios y camioneros: bolillos y “seguridad”. Y en verdad que se sorprende uno viendo el montón de precauciones que tienen las autoridades en Beijing, el miedo de un atentado los tiene temblando y saben que hay motivos para ello.

Por otra parte, los olímpicos también han sido la cortina perfecta para la guerra que sostienen Rusia y Georgia y que en dos días ya se habla de dos mil muertos (para los que les gustan las cifras, 2000). Todo el mundo sabe que Rusia es un país con mucho poder militar, a tal punto que gringolandia ya la está viendo grave para meterse por el petróleo de Georgia, aunque obviamente no les faltan ganas. Osetia del Sur es el trofeo en éste caso, por ahora Georgia resiste y quién sabe que pasará. Miren lo que dicen los presidentes:

“El presidente ruso, Dimitry Medvedev, informó que Moscú envió fuerzas a
Osetia del Sur para obligar a Georgia a un cese al fuego y evitar que
retome el control de la provincia separatista. Vladimir Putin, primer
ministro ruso, declaró que Georgia cometía un “genocidio” y afirmó que
los georgianos habían cedido en términos efectivos el derecho para
gobernar, dejando entrever que su país podría intentar cumplir el deseo
de los habitantes de Osetia del Sur para anexarse a Rusia.

Mijail Saakashvili, presidente de Georgia, calificó a los ataques “como
una invasión rusa brutal sin provocación”. “Se trata de una
aniquilación de la democracia de sus hermanos”, dijo Saakashvili a la
BBC. “Nosotros no podemos luchar contra Rusia por nuestra cuenta.
Queremos un cese al fuego inmediato, un algo inmediato a las
hostilidades, la separación de Rusia y Georgia y la mediación
internacional”. -3-

¿A quién creerle? se los dejo a ustedes. Y es aquí cuando terminamos y volvemos al principio, los juegos olímpicos siempre majestuosos; igual que la ‘Operación Jaque’, las marchas patrióticas de moda, la feria de las flores y todos esos actos casi perfectos, todos tienen algo en común: que entre más perfectas parecen las cosas, más porquerías esconden.

Referencias y artículos recomendados:

-1- Beijing, los olímpicos más caros de la historia: 40.000 millones de dólares [Caracol Radio]

-2- Los juegos: más propaganda [El Espectador]

-3- Georgia, en estado de guerra [El Espectador]

Snob

Snob

Si, acepto los cargos. De pronto me tomo muy en serio el papel de sabio, pero ¿qué le voy a hacer? La culpa, como siempre, se la hecho a la sociedad. Hoy finalmente encontré una tribu urbana digna de mi idenficación: los pseudointelectualoides.
Y aclaro que es difícil ser uno de nosotros, marginados sociales por excelencia y fuertes críticos de una sociedad a la que también pertenecemos. Somos también humanos y asumirlo nos produce complejos existenciales tan profundos que Kafka o Dostoyevski no quisieran conocelos para evitar sentirse culpables de múltiples suicidios juveniles.
Fieles amigos del cigarrillo y frecuentes consumidores de musas prohibidas. Enemigos de Dios, el estado y la policía; enamorados somos poetas, si aprendemos a interpretar algún instrumento somos músicos, si medio dibujamos somos caricaturistas, si escribimos somos literatos y si ninguno de los anteriores talentos es digno de nosotros nos ingeniamos otro pretexto para autodenominarnos artistas.
Escuchamos música en idiomas que soñamos aprender o que medio sabemos pronunciar, vemos películas de bajo presupuesto porque tienen algo extraño que llamamos “fondo”, y leemos libros que confirman nuestro masoquismo existencial. Somos tan hippies que insultamos con finos sarcásmos a quienes no los entienden, conducta que nos regocija y hiere poco o nada al destinatario ¿qué mejor forma de evitar el uso de la violencia?
Todo pseudointelectualoide es un artista innato aunque otras variantes pseudointelectualoides  que se hacen llamar “críticos” o “curadores” afirmen lo contrario en un intento fallido de evitar nuestro éxito.
Nuestra sabiduría es llamada “filosofía barata”  por quienes quieren comprarla y ven que no está en venta, a pesar de nuestra precaria situación económica. Y no es culpa nuestra, sino que en este país no hay vacantes para intelectuales y las que hay están ocupadas por sujetos que, según nosotros, no dan la talla.
El pseudointelectualoide permanece vivo gracias a su ego interminable, se preocupa más por los demás que por sí mismo (y vaya que nos preocupamos por nosotros mismos), y es aquí preciso hacer aclaración de un par de cosas: la primera,  que la preocupación es por el otro y no por lo que éste hace, y la segunda, que el pseudointelectualoide se preocupa por el otro de la forma más noble y desinteresada posible, a tal punto que si el dinero no fuera necesario nuestra vida se basaría en realizar obras benéficas y culturales.
Queda mucho en el tintero, pero como buen pseudointelectualoide sé que es inútil hacer referencia a todo eso, pues no terminaría éste post. El pseudointelectualoide siempre subestima a quien le escucha, pues no duda de la incapacidad mental del otro, pero ¿quién es en realidad el estúpido? Me disculparán, pero no responderé a esa pregunta para que mi ego no disminuya y así evitar el suicidio.

Desempolvando camisa

Desempolvando camisa

Mucha música, mucha marcha, cubrimiento sobreexclusivo a la basura y poco fondo, como sucede siempre en Colombia. El país entero salió hoy con la camisa que sólo se usaba para lavar a buscar cámaras de noticieros para saludar a los del barrio sin saber los intereses para los que se usa su imagen.
“198 años de independencia”, una frase que refleja la falta de coherencia en la que vivimos. Hablamos de independencia precisamente cuando Gringolandia entra en recesión y los que perdemos somos nosotros, se supone que tampoco dependemos de Venezuela, después de que la ruptura de relaciones nos dejó sin petróleo. Nuestras leyes y la situación parapolítica de nuestro país demuestran que la libertad quedó extinguida y que la actualidad es sólo una pesadilla que tuvo Bolívar.
Vivimos en un país que se ha dejado tocar el corazón por el sentimiento patriótico, ver propagandas en las que la bandera de Colombia se agita con el viento produce alegría en las masas adictas al amarillismo telesivo, las palabras de Alvarito y la diplomacia que dice tener llenan de orgullo a millones de colombianos que ganan menos del mínimo y pasan por las situaciones más precarias, en este país el hambre y el cansancio se olvidan escuchando el himno nacional ¿en realidad es eso benéfico?
Colombianos trabajando duro para demostrar ‘berraquera’ y agradeciendo las migajas que caen de la mesa de la casa de Nariño, orgullosos de no descansar y repudiando a quienes lo hacen para disfrutar vivir, esclavos con cédulas de ciudadanía, animales nacidos en el planeta tierra pintados del tricolor de las cadenas que nos pusieron en la registraduría, pero supuestamente, independientes.
¿Que por qué no me voy si odio tanto este hueco? Sencillo: porque el desvalorizado peso colombiano baja, baja y nos hunde más en una pobreza que no nos da ni para soñar con irnos a un país peor. Además, droga como la de aquí no hay en ningún lado… adiós, compatriotas.

En algún parque, drogado y satisfecho, ventanas rojas, ropa desordenada y sin un desvalorizado peso colombiano. Un tipo pasa, algo me decía que no debí pedirle dinero pa’ ajustar el trago pero lo hice, y con un gesto de desprecio él responde “trabaje en vez de estar ahí tirado sin hacer nada”.

En un principio estoy de acuerdo en la sugerencia del trabajo, pero eso sí, que no venga a decirme que no estoy haciendo nada. En ese parque, en ese estado, en esa tranquilidad, estoy haciendo lo más importante y necesario para contribuir a esta sociedad adicta al olvido: imaginar. La imaginación es la única arma que tenemos los que nos creemos revolucionarios para luchar contra el morbo policiaco, la política burocrática, el estado paramilitar, la imaginación es lo único que nos mantiene vivos en medio de una cultura a la que el calificativo “medieval” le queda corto.

Los punkis, las drogas, el alcohol de farmacia, los ganchos de nodriza, la ropa sucia y los eructos son los únicos medios con los que los transeúntes recuerdan lo decadentes que siguen siendo. Somos humanos y no queda nada más de que avergonzarnos, los únicos seres vivos que sacrifican la naturaleza para aparentar estatus, los animales que más protocolo moral tienen para aparearse ¿un orgullo? nuestra inteligencia, sentido común, racionalismo y ciencia no sirven sino para llegar a la misma conclusión: tenemos una sola vida, muy corta, y la malgastamos por completo con complejos de moda, economía, política y poder… una brillante cabeza llena de química que al final se pudre en un ataúd.

Los decadentes somos el espejo que la sociedad tiene en el baño y en el que le molesta verse desnuda, nos encargamos de recordar que también es necesario expulsar desagradables flatulencias, que hay que ir al baño a sentarnos en bonitas piezas de cerámica a dejar el producto de un complejo proceso digestivo, que cuando hace calor y hacemos esfuerzo fisico nuestras axilas y pies huelen a humanidad. Somos torpes, hablamos estupideces, gritamos, eructamos, nos drogamos y autodosificamos mil cosas, tomamos alcohol antiséptico (con leche, azucar y café), vomitamos en las aceras si estamos muy locos y nuestros cuerpos disfrutan de todo eso.

Somos la escena de película de bajo presupuesto en la que esa hermosa protagonista tiene un orgasmo, en nuestras decadentes filas están formados grandes intelectuales que bombardean la ciencia con hechos y los argumentos con arte, puede usted, señor lector, escoger escritores, pintores, dibujantes, músicos, poetas, filósofos y sabios de la anarquía; puede seguirle pareciendo estúpido el sentido inexistente de muestra vida, pero algo sí es claro: nunca van a escasear los inconformes que estarán ahí para rellenar el tanque de la revolución con imaginación, con rebeldía, con persistencia…

Cada ofensa o mirada de terror a nuestra humanidad es un triunfo a nuestra lucha, cada insulto o calificativo lo hacen a un espejo que goza, y a decir verdad, puede que estemos demasiado drogados y no nos percatemos de sus consejos.

Más exactamente, era una burra. Hace unas pocas horas estaba en un parque al que habitualmente asistimos los consumidores de drogas del pueblo, y casualmente, mis amigos y yo nos ubicamos cerca. Nos percatamos de la belleza del jumento, una mirada noble, filosófica e intimidante: una burra de esas que no se ven todos los días. Comenzó el insumo de sustancias y la burra cambiaba magníficamente a una tonalidad rosada, y al más mínimo descuido de nuestra parte soltaba una muy cuidada flatulencia que sonaba con perfecta armonía.

Yo me levanté de mi puesto para orinar en un árbol cercano, y cuando subí el cierre del pantalón sorpresivamente ví como el animal atacaba a mis amigos: se abalanzó sobre uno de ellos y mordió su cabellera hasta dejarlo calvo. Cuando otra amiga saltó sobre la burra en defensa del calvo ella saltó y girando como en Matrix le propinó un pezuñazo en la cara y la envió contra el árbol que yo recién había orinado. Fue el momento que dispuse para entrar en acción, y cuando corrí hacia ella giró sorpresivamente y soltó una de sus flatulencias que -como un gas lacrimógeno- generó un profundo ardor en mis ojos, nariz y garganta. Éramos tres victimas de un onagro que nos miraba fijamente y con rabia, abría sus patas delanteras, agachaba su cabeza y a todo volumen nos hacía “Muuuuuuuuuuuuuuu” (si, Mu).

Burra rosada que hace Muuuuuuuuuuuuuuuu

Ante tal situación, tuvimos que utilizar métodos fuertes: tomé en mi mano un poco de marihuana, al igual que mis amigos, y saltamos todos a la batalla de vida o muerte. El asno se abalanzó sobre nosotros y todos arrojamos la hierba a la misma vez dentro del hocico del monstruo, nos arrojamos al suelo y corrimos detrás del árbol recién regado. La burra soltó otra flatulencia que llenó de humo todo el parque, impidiendo nuestra visibilidad, saltó nuevamente pero ésta vez como Gokú el de Dragon Ball, giró en el aire y soltó otro super-pedo sobre el parque: nosotros, a punto de morir, no podíamos contener más la respiración. Fué en ese momento cuando nuestro ataque tuvo su efecto retrasado y la burra bajó del aire lentamente, ahora con un par de alitas pequeñas que le ayudaban a planear con suavidad y perfección.

Los pedos no terminaban, ahora de color verde y con un olor más familiar. Salimos de nuestro escondite a respirar un poco de aire puro -después regresamos al parque, por supuesto- y cuando el humo se disipó la burra yacía en una manga recostada en la hierba fumandose un porrito. Cuando pregunté de dónde había sacado la burra el porro, mi amigo notó que mi mochila estaba sobre el suelo con todas mis cosas regadas y después de el combate que habíamos lidiado nadie estaba dispuesto a arrebatarle el cigarrillo mágico al animal. Fue entoces como mi amiga se acercó a la burra y cariñosamente le dijo “Hola, ¿nos das los ploncitos?”, a lo que la burra asintió y sentados junto a ella disfrutamos el porrito todos.

Después de todo, la burra se fue y nos dejó en el parque… ¿a dónde fue? no sé, cuando nos despertamos estabamos todos en la inspección de policía supuestamente por porte de drogas y por pelear en el espacio público. Para mí que esa puta burra nos denunció.

El follet�n del consumidor #1

Viendo esa porquería que Caracol llama “noticias”, no pude evitar inquietarme por lo jodida que está la política en Colombia. Reflexionaba con un amigo (y espero que comience a escribir rápido aquí) sobre todo lo que ha desencadenado este asunto que los medios llaman Yidispolítica, y casualmente, para hablar de ese tema tendríamos que hablar sobre otros dos: la Parapolítica y la Farcopolítica, y si hablamos de todo ese montón de conceptos, también hay que hablar de otra cosa que se llama Narcopolítica.

Yidispolítica, se le llama a todo lo que tiene que ver con las confesiones de Yidis Medina. Una congresista que apenas hoy vino a decir que había aceptado prevendas de parte del gobierno uribista para votar positivamente por la primera reelección de Álvaro Uribe. Por su parte, el gobierno se encargó de negar todo lo que ésta señora dijo, entonces a Yidis la encanaron bajo el delito de cohecho, pero la condenaron a ella sola: la encanaron por hacer un trato de forma ilegal pero no cogieron a la otra persona con la que hizo el trato, algo absurdo.

Parapolítica, es prácticamente lo que gobierna actualmente a este país. Éste término representa la altísima cantidad de nexos que tienen los paramilitares (AUC, Águilas Negras, entre otros) con los altos mandos del gobierno. Se han condenado por esta vaina a alcaldes de municipios, gobernadores de departamentos, congresistas, parlamentarios y demás, sólo faltan los ministros y el presidente por caer. Todos los días rinden indagatoria estas personas y sólo condenan unos pocos, el post “Un leve recuento biográfico de Álvaro Uribe” puede ilustrarlos sobre el tema.

Farcopolítica, son los vínculos del grupo guerrillero FARC-EP con funcionarios públicos. Es más o menos lo mismo que la parapolítica, pero en este caso la cantidad de implicados es menor. Sin embargo, este tema es la mayor preocupación de Alvarito Uribe y sus medios de comunicación, por lo que diariamente repiten esta palabra con el fin de dirigir la mirada hacia los siempre culpables opositores del gobierno.

Y Narcopolítica, se denomina como la mezcla de la política con el narcotráfico, curiosamente algo que sucede con las dos políticas anteriores: las FARC-EP y las fuerzas paramilitares de Colombia son precisamente las dos principales empresas narcotraficantes del país, hecho por el cual ambos tratan de influir en la política y deteniéndonos a reflexionar sobre lo que va del post, encontraremos que todas las fichas encajan: están de turno en el poder Alvarito y sus amigos, y en el negocio también (lo digo como comprador).

¿Pero de dónde salen tantas palabras terminadas en política? pues sencillo: de la política misma. No podemos decir que en Colombia hay parapolítica, farcopolítica, yidispolítica o narcopolítica: todas hacen parte de la única política de Colombia. Los medios de comunicación acuñan términos para referirse a cada cosa por separado y no involucrarlas, hecho que demostraría que Colombia definitivamente está corrompida políticamente y que se necesita un cambio radical en ese aspecto (ojo, no confundir con fuerzas paramilitares de ultraderecha).

Como sucede siempre, nos comemos el chorizo entero: por eso cada día somos el país de la barriga llena y el corazón contento. Y como premio a todos los que consumen ese chorizo entero, hemos decidido crear una nueva serie de caricaturas: “El folletín del consumidor”. Por supuesto, me refiero a la imagen con la que comienza este post, y aquí cedo los créditos creativos a un compa que él ya sabe quién es, y aclaro que lo de “consumidor” es más literal de lo que creen.

Sólo quiero postearles un dibujo, y aclaro: no doy un peso ni por Pastrana ni por Uribe. Pueden hacer clic sobre la imagen para ampliarla.

Evolución del conflicto armado en ColombiaBuena suerte.

Me llegó hoy al correo electrónico un video bastante interesante, en él se muestra el papel que juega Álvaro Uribe (actual dictador de Colombia) en el paramilitarismo, el narcotráfico y la política. Es una colección muy interesante de datos que sirven para demostrarle a quienes creen en el uribismo que la mejor forma de apoyar a su presidente es comprando cocaína. Ahí se los pongo, vale mucho la pena verlo:

NotiCERO

Seguramente seré conocido como un egoísta, individualista y otros usos peyorativos de la lengua, pero soy un creyente firme de que la revolución parte de la inconformidad y que cada quién construye su inconformidad desde la individualidad, desde lo subjetivo. Hace días, hablando con un grupo de personajes con pensamiento radical e interesante, logré admirar uno de los principales problemas de los movimientos de oposición colombianos: que quieren que todas las luchas se unan bajo una misma causa, ignorando la individualidad y luchando por la colectividad, que es precisamente la misma propuesta que nos ofrece el capitalismo.

En lo personal, no estoy de acuerdo con la tala de bosques, con la represión por parte de policía y paramilitares, con que me quiten las drogas que compro con mi dinero, desde que me levanto hasta que me acuesto “el sistema” me bombardea de tantas formas como le es posible. ¿Y a qué llamo sistema? llamo sistema al lector de este post, al computador en que lo están leyendo, a la ropa que tenemos puesta, a la basura putrefacta que muestra la televisión y demás cosas existentes, hasta yo. Y es en este punto de donde parte mi crítica intencionalmente destructiva a la revolución actual colombiana: nosotros no podemos destruir el sistema sencillamente porque hacemos parte de él, lo que sí podemos hacer es cambiarlo, aunque eso generaría otro sistema que sería opresor en otros sentidos y en el que igual existirían inconformes como nosotros.

¿Entonces cuál es la propuesta? como siempre ninguna: hacemos crítica intencionalmente destructiva y lo único que podemos hacer según ella es decir que si todos tenemos algo de inconformidad con lo que sucede debemos combatirlo. La lucha no se da sólo en el monte con un fusil, en la calle contra el ESMAD y la tomba, en el congreso, en los parques con el arte, en la esquina del movimiento… para mí, la lucha y la revolución se hace en todos los escenarios en los que vivimos, nuestra lucha es nuestra vida y se fundamenta desde la individualidad, contra las inconformidades propias y con el actuar de cada día. Luchar es ver el mundo de otra forma, usar el mundo de otra forma, descargar la rabia que el sistema nos genera contra el sistema mismo, con el propósito de destruirlo, de cambiarlo, de lo que sea necesario para estar mejor.

No digo que debemos acabar los movimientos de oposición, estos son una respuesta a la inconformidad de varias personas que se han organizado para luchar por mejorar su realidad. Lo que quiero decir es que no debemos encausar a quien no le interesa luchar, porque el simple hecho de vivir implica una lucha diaria, complicada y que al fin vale tanto como la lucha de cualquier movimiento, guerrilla, grupo de artistas, banda de rock o lo que sea. En fin, lo importante es hacer lo que uno cree necesario, y mientras uno considere que está luchando, la lucha es válida porque es una reacción con la que combatimos aquello que nos genera malestar: que al fin somos nosotros mismos.